Un estudio afirma que la realidad virtual aplicada a pacientes con demencia les ayuda a tener un mayor bienestar, más satisfacción y más alegría. Tras esta investigación, titulada “Efectos en el bienestar y la implicación de personas con demencia avanzada, de la visualización de contenidos personalizados de realidad virtual. Un estudio cualitativo de cuatro casos”, está Matia Instituto.

Las pruebas se han hecho con 4 pacientes con deterioro cognitivo a quienes se expuso a contenido personalizado con unas gafas de realidad virtual residentes del centro gerontológico Otezuri de Matia Fundazioa en Zumaia. Los contenidos que se les ofrecía habían sido diseñados con la ayuda de Oroi, empresa especializada en realidad virtual basada en el ocio para mayores.

La realidad virtual se utiliza cada vez más en actividades terapéuticas y con fines rehabilitadores, pero con este proyecto se ha dado un paso más: se han diseñado contenidos basados en la vida de los pacientes que hayan sido significativos para él en función de sus gustos y preferencias: el objetivo es lograr que su calidad de vida sea mejor y que se implique en las rutinas virtuales. Para saber a qué estimulaciones virtuales respondían mejor los participantes, se les ofreció distintas experiencias:

  1. Sin estimulación.
  2. Estimulación escuchando el Danubio azul de Strauss con auriculares.
  3. Visualización de paisajes naturales.
  4. Visualización de realidad virtual personalizada.

Los participantes se implicaron mucho cuando había estimulación: respondían, conversaban sobre lo que veían y centraban la atención. Cuando se les puso la realidad virtual personalizada, la mitad de los participantes mostró satisfacción, alegría, aceptación, búsqueda de contacto físico y expresiones faciales satisfactorias.

En definitiva, el estudio muestra que la personalización de la intervención ajustada a las características de la historia de vida de cada persona supone el factor diferencial, tiene un mayor efecto en la implicación con una actividad y la expresión de bienestar. Esto demuestra que la experiencia personalizada aumenta el bienestar emocional del paciente geriátrico, pese a que solo se haya realizado con 4 sujetos.