La realidad virtual puede funcionar como analgésico no farmacológico en pacientes con dolor crónico. Así lo constata Sergio Fuertes, especialista del Servicio de Rehabilitación del Hospital Universitario de Burgos, quien ha contado su experiencia en la jornada #Nohaydolor, organizada por la Sociedad Española del Dolor (SED) coincidiendo con el inicio del mes contra el dolor, tal y como recoge la agencia EFE.

Según ha explicado Fuertes, en su servicio utilizan unas gafas de realidad virtual compradas por internet. “Yo les pregunto qué les gusta hacer, que les gusta experimentar, porque por ejemplo le quiero dar una onda de shock y le va a doler. Entonces, a través de la tecnología, los llevo a un arrecife de coral en Australia y se sumergen de tal forma que disminuye su percepción del dolor y su ansiedad”, ha comentado.

Más allá de la realidad virtual, para enfrentarse al dolor es útil mantener una actitud positiva frente a la enfermedad. Jacobo Parages, paciente de espondilitis anquilosante, ofrece algunas técnicas para manejar las emociones y los estados de ánimo en su libro Lo que aprendí del dolor. En su opinión, no hay que enfrentarse al dolor. “Lo tienes que aceptar y desde la actitud positiva”, ha declarado a EFE.

“El dolor me ha llevado a abrazar una actitud determinada, positiva, cuando la adversidad llama a tu puerta, a sentir el valor de compartir con otras personas que sufren. Y desde el dolor, he afrontado retos en el mar como cruzar el Estrecho de Gibraltar y el canal de Menorca, y he conseguido financiación para una beca de investigación para el Hospital La Paz”, ha contado el paciente.

De acuerdo con el presidente de la SED, Juan Antonio Miró, los pacientes afectados por alguna patología que produce dolor crónico deben contar con información fiable sobre su enfermedad que puede recibir de su médico de Atención Primaria, su especialista o de los profesionales de las unidades del dolor como Angelés Canós, del Hospital La Fe de Valencia, donde se ayuda a los pacientes a mejorar su calidad de vida.