Una investigación ha identificado una nueva función para las enzimas TLK1 y TLK2 que es esencial para la replicación del ADN. Un equipo de investigadores del IRB (Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona) es el responsable de este hallazgo. El estudio ha estado liderado por Travis H. Stracker que, en colaboración con el grupo de Anja Groth en el Centro de Investigación e Innovación Biotecnológica (BRIC) han identificado esta nueva función.

Tal y como detalla el IRB en una nota de prensa, la investigación ha demostrado que la actividad de TLK es fundamental para evitar el daño en el ADN y la muerte celular durante la replicación del ADN. Estas 2 enzimas se correlacionan con el resultado clínico en algunos cánceres, lo cual corrobora la idea de que pueden ser dianas terapéuticas prometedoras para su inhibición.

Este estudio, publicado en Science Advances, se basa en estudios previos que apuntaban a TLK1 y TLK2 como potenciales alternativas en el tratamiento del cáncer, y proporciona nuevos detalles moleculares sobre sus funciones clave en la proliferación de células cancerosas. En la investigación se han empleado enfoques moleculares de vanguardia para analizar la replicación del ADN. Asimismo, se ha utilizado el análisis computacional de datos públicos de cáncer, detalla la nota de prensa del IRB.

La investigación ha mostrado que la actividad de estas 2 enzimas es muy importante para regular la disponibilidad de histonas (proteínas que protegen el ADN y transmiten información epigenética). “En la replicación del ADN, las células necesitan proporcionar el doble de histonas y localizarlas correctamente para mantener la información genética y epigenética”, explica Sandra Segura-Bayona, estudiante de doctorado del Laboratorio de Inestabilidad Genómica y Cáncer y una de las primeras autoras del estudio.

Para llegar a estas conclusiones los autores del estudio examinaron el estado de los genes TLK1 y TLK2 en más de 7.000 muestras públicas de pacientes extraídas de The Cancer Genome Atlas. Los investigadores descubrieron que estos genes rara vez están mutados en cánceres. Los genes TLK1 y TLK2 se duplicaron o aumentaron sus niveles y en varios tipos de cáncer, la alta expresión se correlacionó con una mala prognosis del paciente.

Además de comprobar que estas enzimas son clave en la replicación del ADN, los investigadores detectaron que la inhibición de TLK1/2 podría ser útil para el tratamiento de varios tipos de cáncer y puede potenciar la actividad de varios agentes quimioterapéuticos que se encuentran actualmente en ensayos clínicos.