Estudios científicos previos habían vinculado la regeneración del corazón a la capacidad proliferativa de los propios cardiomiocitos; sin embargo, una reciente investigación en ratones recién nacidos ha demostrado que la regeneración de las células cardiacas depende también de la rigidez del microentorno celular. El trabajo, llevado a cabo por el Centro de Medicina Regenerativa (CMR) de Barcelona, el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y la Universidad de Barcelona (UB), ha sido publicado en la revista Science Advances.

La hipótesis que defendía la regeneración de los cardiomiocitos se basaba en el hecho de que los corazones de ratones recién nacidos eran capaces de regenerarse tras una herida, pero no así los de roedores de más de una semana de vida, de manera que la capacidad de regeneración durante de los cardiomiocitos parecía reducirse a su fase de desarrollo. Con estos antecedentes, los investigadores experimentalmente la capacidad de regeneración ante una amputación de tejido cardíaco en ratones desde las 24 horas de vida hasta los 9 días.

“Si la capacidad regenerativa del corazón neonatal dependiera de la capacidad de proliferación de los cardiomiocitos, habríamos visto regeneración varios días después del nacimiento, como se había propuesto, pero no fue así”, resume el primer autor del artículo, Mario Notari, en declaraciones a la Agencia EFE. “Al acotar la ventana de regeneración a 2 días, hemos demostrado que pasadas 48 horas el corazón pierde la capacidad de regenerarse, aunque siga en desarrollo”, detalla. De esta forma se desvinculan los fenómenos de regeneración y proliferación de los cardiomiocitos en ratones neonatos.

Mediante un análisis transcriptómico y mecánico del corazón, Notari y su equipo observaron un incremento significativo de la rigidez de matriz extracelular que rodea a los cardiomiocitos a los 2 días de vida. Administrando a los roedores un fármaco para reducir la rigidez del entorno, lograron extender la capacidad de regeneración de sus corazones hasta los 3 días. “La composición y rigidez de la matriz extracelular son un mecanismo limitante en relación con la capacidad regenerativa del corazón en mamíferos”, concluye Notari.

“Conocer la ventana temporal de regeneración del corazón en ratones recién nacidos de forma tan detallada facilitará el desarrollo de nuevos estudios que permitan analizar en profundidad los mecanismos responsables”, adelanta el director del CMR, Ángel Raya. “Este hallazgo abre una puerta esperanzadora de cara desarrollar nuevas terapias para enfermedades cardiovasculares basadas en medicina regenerativa y en la disminución de la rigidez del microentorno celular”, propone.