La visita tiene una duración de al menos media hora y un coste de entre 2.000 y 2.900 rublos (de 28 a 41 euros) dependiendo de si es en Moscú o las afueras, respectivamente. Desde su creación en septiembre de 2015, se han realizado 12.000 servicios, de los que un 40% son usuarios que han repetido la experiencia. Tal es la relevancia de este servicio médico, que la compañía de internet rusa Yandex y el fondo de inversión Baring Vostok han invertido 5,5 millones de dólares.

La necesidad de atención médica domiciliaria ha provocado que este servicio se replique en distintos países como en Francia (SOS Medecins) e India (Portea), adaptados a los sistemas sanitarios y legislación propios de cada región.  Estos servicios son conocidos como ‘Uber-medicina’ y se caracterizan por prestar servicio domiciliario en el menor tiempo posible, bien a través de llamada telefónica o mediante aplicación móvil.

Beneficios de la innovación

Además de las ventajas de no tener que desplazarse, los usuarios pueden elegir al médico que les visita, a diferencia de muchos servicios de urgencias en el que atiende la persona que se encuentra en ese momento. Si bien el médico que suele acudir es el que se encuentra más cerca del paciente, éste puede seleccionar los médicos disponibles en función de las opiniones de otros pacientes, lo que aumenta las probabilidades de elegir a un buen médico.

Este sistema no sólo beneficia a pacientes. Los médicos y enfermeras tienen también importantes ventajas: una ganancia económica extra de su fuente principal de ingresos, como y flexibilidad de horario en su jornada laboral. Así, crear nuevos modelos de negocio basados en las nuevas tecnologías puede facilitar el entorno personal y profesional, especialmente en el ámbito de la salud.

Todas estas empresas, dedicadas a la innovación en medicina, resultan cada vez más interesantes para el capital de riesgo y para la creación de alianzas entre instituciones sanitarias, como los hospitales, que consideran que esta nueva forma de atención médica ayuda a reducir el número de visitas domiciliarias innecesarias, la saturación de los servicios de urgencias y los ingresos hospitalarios.

Asistentes médicos y enfermeras

Asimismo, con la llegada de las nuevas tecnologías se redistribuye la carga laboral. De esta forma, los asistentes sanitarios, las enfermeras, e incluso los choferes, pueden participar del trabajo del médico.

La empresa RetraceHealth, en Minneapolis, pone en marcha una videoconsulta con una enfermera experimentada ubicada en la oficina de la empresa, al recibir la llamada. Este servicio tiene un coste de 50 dólares. En caso de que sea necesario que un médico acuda al domicilio, la visita asciende a los 150 dólares.

Se evita con ello, que un médico se desplace innecesariamente, sobrecargar la dotación existente de médicos y pagar por un servicio más caro que podría solucionarse mediante consulta telefónica. Otras empresas como Heal, creada en Los Ángeles y San Francisco, se sirve también de apoyo médico, pero en este caso de logística para trasladar los aparatos portátiles médicos y para facilitar el desplazamiento del médico, en una hora como máximo.

La empresa MedZed, en la línea de RetraceHealth, hace que el usuario pase primero por el filtro de la enfermera, quien se desplaza para realizar un primer diagnóstico. Posteriormente, ésta realiza una videoconferencia desde su propio portátil, quien, en caso de considerarlo necesario, solicita un plan de tratamiento a distancia u otras medidas médicas.

En Nueva York, la empresa Pager utiliza los servicios de transporte de la propia Uber para garantizar que los médicos y enfermeras realizan la visita de forma rápida. La visita es más cara (200 dólares) debido a la contratación de un servicio externo, pero se aseguran de garantizar la rapidez.  

Sin ir tan lejos, y tal y como sucedía con SOS medicine en Francia, existen otras empresas europeas que proporcionan servicios similares. La empresa Knok, localizada en Lisboa, Portugal, dirige a un grupo compuesto por 50 médicos valorados por comentarios de pacientes que ya han probado sus servicios. Además, ofrece ventajas en el sistema de pago, pues se puede realizar mediante la propia aplicación.

La innovación médica, especialmente la basada en tecnología móvil, podría ser una herramienta indispensable en los próximos años para minimizar los costes innecesarios, optimizar el tiempo disponible, y mejorar la calidad de vida de los profesionales sanitarios y de los pacientes.