La Universidad Técnica de Graz (Austria) ha desarrollado unos tatuajes con electrodos para el diagnóstico de enfermedades basados en polímeros conductores. Estos polímeros se usan en electromiogramas o electrocardiogramas y se colocan en la piel del paciente de modo temporal.

Este tatuaje con electrodos, en cuyo desarrollo también han colaborado instituciones italianas, facilita el diagnóstico y monitoriza los impulsos musculares y cardiacos del paciente, tal y como se ha hecho eco la agencia EFE. Según Francesco Greco, especialista en materias sólidas de la facultad de Física de la Universidad Técnica de Graz, los electrodos “impiden o alteran” el movimiento de los pacientes.

Los electrodos del tatuaje miden menos de una milésima parte de un milímetro y se trasfieren a la piel como si de una pegatina se tratara. Además, su tamaño los hace casi inapreciables para quien lo lleva y se pueden colocar en cualquier parte del cuerpo, incluso en la cara y los pies.

"Hemos demostrado que nuestros tatuajes temporales pueden incluso ser perforados por el vello sin que su funcionalidad se vea dañada", aseguró Greco.

Este tatuaje con electrodos funciona durante 72 horas seguidas, lo que es un tiempo considerable frente a las 8 horas de los métodos tradicionales con geles conductores. Cada paciente puede adaptar el diseño a sus necesidades en función de la prueba diagnóstica que se vaya a realizar

Los investigadores austriacos pretenden integrar en este tatuaje la electrónica suficiente como para recibir, almacenar y comunicar datos en otro dispositivo. Los tatuajes sirven para estimular las zonas del cuerpo donde se coloquen, según apunta el científico italiano. Greco añadió que se imprimía con una impresora de inyección, lo que permitía la producción a gran escala y poco coste.