El invento, que se prevé comercializar en el mes de agosto, está destinado a las personas con problemas de salud, tanto para prevenir como para ayudar en la recuperación. El guante también está pensado como ayuda para aquellos que realizan actividades que exigen fuerza extrema en las manos.

Según Quinaz, “la tecnología usa componentes de bajo consumo energético, creados para lidiar con soportes de peso pesado, manteniendo la sensibilidad al toque y una relación no intrusiva con el cuerpo". También afirmó que la idea de crearlo surgió a partir de una lesión que sufrió en la mano y lo dejó limitado para las actividades diarias.

"Yo practicaba deporte, jiu-jitsu, y durante un entrenamiento me fracturé un hueso de la mano, quedé ligeramente incapacitado y no podía utilizarla. Cuando me recuperé todavía tenía alguna sensibilidad en la mano y me sentía completamente limitado en el día a día", dijo Quinaz.

La compañía, llamada Nuada, cuenta en su equipo con ingenieros informáticos, mecánicos, electromecánicos y bioingenierios, y está situada en el Parque de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Oporto.

El guante electrónico, confeccionado por materiales finos, respirables, flexibles, inteligentes y personalizables, fue el ganador europeo del concurso tecnológico Microsoft Imagine Cup y finalista a nivel mundial. La empresa participó en el centro de innovación StartupBraga, y ha sido invitada a ser una de las 10 compañías de Entiq, una plataforma de innovación que va a abrir en Londres.