Los pacientes que han sufrido un derrame cerebral, esclerosis múltiple o tienen una rigidez constante de los músculos que les incapacita para extender un brazo sin sufrir dolor reciben dosis de medicamentos que no se ajustan, en muchas ocasiones, a sus necesidades. El objetivo de este guante es aumentar los procedimientos existentes con una puntuación coherente.

Harinath Garudadri, científico de la investigación de la Universidad de California en San Diego, explicó que con esta tecnología se pueden desarrollar medidas para procesos subjetivos sin que el diagnóstico se base en tocar y sentir. Por su parte, Andrew Skalsky, del Hospital de Niños Rady en los EE. UU. puntualizó que "muchos exámenes y procedimientos clínicos son muy subjetivos y se basan en las mediciones que se hacen con las manos de un médico".

A día de hoy, la espasticidad se evalúa con una escala de clasificación de 6 puntos llamada Escala Ashworth, que mide el nivel de rigidez muscular. La escala es subjetiva y depende del médico que la lleve a cabo. Las clasificaciones ayudan a marcar la dosis de la medicación de los pacientes prescrita para controlar esa espasticidad.

Funcionamiento del dispositivo

El dispositivo tiene forma de guante deportivo y el médico puede usarlo mientras mueve las extremidades de un paciente. Lleva incorporados más de 300 sensores de presión que miden la cantidad de fuerza necesaria para mover las extremidades de un paciente. El guante se conecta a un puerto USB y los datos se transmiten al ordenador, donde se integran, se procesan y se asignan en tiempo real mediante algoritmos de procesamiento de señales.

El equipo ofrece una lectura numérica que calcula la potencial real necesaria para mover las extremidades de un paciente. A mayor potencia necesaria, más grave es la espasticidad del paciente. El guante está especialmente pensado para países en vías de desarrollo o zonas rurales de cualquier parte del mundo, según informa la agencia Zeenews.