“Es posible que Schiaparelli se haya perdido, pero también que la ESA pueda intentar restablecer la comunicación”, según Ferri. A media noche, la agencia recibirá en su centro de control de operaciones datos de telemetría que ha mandado el satélite -Orbitador de Gases Traza (OGT)- y que serán analizados durante la noche. La ESA ha indicado que informará sobre lo que ha ocurrido con el módulo de aterrizaje en cuanto recopile más información.

La agencia considera que es posible que Schiaparelli haya iniciado el descenso, se haya despegado el paracaídas y después se haya separado del escudo frontal y del paracaídas, pero no está claro si se ha estrellado contra la superficie o si ha aterrizado. Ferri descartó que el satélite MRO de la agencia estadounidense NASA haya conseguido datos de Schiaparelli.

La ESA ha hecho una valoración optimista porque ha logrado situar en la órbita correcta el orbitador de gases traza (OGT), cuyos objetivos en la misión Exomars son comprender mejor el origen del metano y buscar señales de la existencia de vida en ese planeta. Se trata de una órbita muy elíptica, cuya distancia a Marte varía desde 300 a 96.000 kilómetros, por ello necesitará cuatros días marcianos en completarla.

El OGT se separó el domingo de Schiaparelli, a una distancia de 900.000 kilómetros del planeta rojo y el lunes la ESA cambió su trayectoria para que no colisionara con Marte, sino que se insertara en su órbita. Una vez alcanzado su destino, era necesario cambiar su trayectoria mediante una compleja maniobra de frenado para que entrara en la órbita de Marte.