El prototipo, que forma parte del proyecto ByAxon, empleará materiales magneto resistivos de superficie escalonada a escala nanométrica, según publica agencia SINC, capaz de detectar el campo magnético causado por la actividad de las neuronas. A día de hoy, solo se puede detectar estas señales con la técnica de magneto encefalografía.

Con esta idea se quieren crear sensores que funcionen con temperatura ambiente y tengan una buena resolución. Estos sensores podrían usarse con fines médicos y en interfaces cerebro-máquina cotidianas que ayuden a controlar ordenadores o robots tan solo con el pensamiento.

El prototipo tendría aplicación para interaccionar a nivel local con la médula espinal y crear dispositivos compactos que faciliten recuperar funciones perdidas en personas que han sufrido daños en la médula espinal.

Ahora, los científicos trabajan en la fabricación de electrodos eléctricos “de alta biocompatibilidad y adherencia gracias a su superficie cubierta de nanohilos conductores”, puntualiza mencionada agencia de noticias. Los electrodos harán posible emitir impulsos eléctricos que causen actividad neuronal baja (implantes de retina o tratamientos de párkinson).

"Nos vamos a centrar en recuperar las funciones sensitivas. Lo que queremos es que señales que parten de las extremidades vuelvan a llegar al cerebro. Esto es muy importante ya que se ha demostrado que las terapias centradas en recuperar cuanto antes la parte sensitiva suelen ser más exitosas en recuperar también la parte motora”, comunicó Teresa González, investigadora del proyecto.

El proyecto, de 4 años de duración, tiene como principal objetivo restituir la trasmisión de señales neuronales sensoriales y motoras actuando como un puente activo local en la médula espinal, algo impensable con la tecnología disponible la actualidad.

La biocompatibilidad de los dispositivos se analizará y perfeccionará por el equipo del Hospital Nacional de Parapléjicos, al mando de la doctora María Concepción Serrano, mientras que los análisis de muestras biológicas se realizarán en Scuola Internazionale Superiore di Studi Avanzati de Trieste (Italia). La empresa alemana MfD-Diagnostics realizará los estudios in vivo.