Un robot prepara medicamentos citostáticos que se administran a los pacientes del Hospital de Día de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. La elaboración de este tipo de fármacos es complicada porque cada paciente necesita una dosis concreta y distintas fórmulas complejas de quimioterapia.

Este robot colabora con la prescripción electrónica del centro hospitalario y localiza los esquemas de tratamiento por paciente según las prescripciones médicas. Además, es capaz de identificar los envases por medio de un código de barras y edita la información de los pacientes en las etiquetas correspondientes.

Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad, visitó las instalaciones de este hospital junto a Javier Soto, miembro de la directiva. Allí, los especialistas del servicio de farmacia le explicaron cómo funcionaba el área de atención farmacéutica para pacientes externos y le explicaron las distintas zonas de dispensación: la primera, donde se inicia o modifica el tratamiento, y la segunda, donde se continúa el tratamiento o se cambia.

El Clínico San Carlos es el primer hospital en conseguir la declaración de cumplimiento de garantías de seguridad y calidad en el uso de plasma rico en plaquetas. Este plasma autólogo se consigue por aféresis y se usa para cerrar fístulas del tipo de líquido cefalorraquídeo, sinus pilonidalis y traqueo esofágicas.

Ventajas de esta tecnología

Desde este hospital se realiza una intensa actividad asistencial, docente e investigadora, ya que tiene 366 ensayos, de los cuales, más del 80% están financiados por las compañías farmacéuticas. Además, se hacen más de 94.000 dispensaciones a pacientes externos, unas 70.000 formulaciones magistrales estériles y no estériles y 7.000 elaboraciones de nutrición parenteral aproximadamente. Este robot que prepara medicamentos citostáticos presenta las siguientes ventajas:

1. Proporciona información al detalle sobre cómo manejar los fármacos antineoplásicos antes de su administración mediante la trazabilidad en el circuito de elaboración de quimioterapia.

2. Reduce el riesgo de exposición a los citostáticos, porque automatiza el desarrollo de los fármacos en una zona concreta aislada que impide el contacto con el personal.

3. Sella y posiciona automáticamente los contenedores de residuos tóxicos en partes cerradas.