Un nuevo sensor mide la cantidad de azúcar, sal y alcohol que se consume de cara a controlar ciertas enfermedades como la diabetes, el alcoholismo o alguna patología cardiovascular, según publica Medgadget. Este dispositivo, desarrollado por un grupo de investigadores de la Universidad de Tufts (Boston), se coloca en un diente incisivo central y registra la ingesta de estos alimentos y bebidas de un modo preciso.

El sensor es muy discreto, solo mide 2 mm de lado, se acopla a un diente y transmite información sobre la ingesta de azúcar, sal y alcohol. El dispositivo combina un sensor químico que no dispone de alimentación con tecnología identificada por radiofrecuencia. Esta tecnología hace que el dispositivo no necesite batería y que las lecturas se realicen con el rebote de las ondas de radiofrecuencia.

El material con el que está hecho este sensor que mide la cantidad de azúcar, sal y alcohol es absorbente y tiene 2 anillos de oro en el exterior. Además, puede unirse a la piel y mide la temperatura corporal, la composición química del sudor y otro tipo de parámetros útiles para monitorizar el cuerpo de quien lo lleve.

Desde esta plataforma apuntan que no hay mucha tecnología disponible que realice este tipo de mediciones. Las existentes hasta ahora son aplicaciones de teléfonos inteligentes que suelen ser muy tediosas y necesitan comprobaciones constantes para verificar que los datos se almacenan bien.