Por su parte, el sensor es utilizado para saber la frecuencia con la que se mastica, y así monitorizarlo y saber cuántas veces se come al día, con la intención de evitar el típico “picoteo”, o que la persona no coma menos de lo recomendado. El dispositivo se coloca en una oreja del paciente y su pequeño hace que no resulte incómodo llevarlo puesto. Los estudiantes han desarrollado un sistema de algoritmos para analizar la información y brindar resultados.

El profesor Ioannis Ioakeimidis, al cargo de la dirección del proyecto, asegura que la intención de esta aplicación es la de mejorar paso a paso para llegar a una utilización a gran escala. “Sabemos que hay usuarios potenciales que presentan riesgo de padecer obesidad, y son una parte importante de la población mundial”, afirma el científico, quien también señala que si logran prevenir los trastornos de conducta alimentaria se reducirá el consumo de fármacos.

El proyecto Splendid, que cuenta con siete socios en 5 países, utiliza el Mandometer una báscula creada en 1993. La investigación stá financiada por la Unión Europea. Por el momento, solo se prueba con estudiantes de la Internationella Spanska Gymnasiet, y la intención de los investigadores es comercializar esta aplicación para hacerla llegar al mayor número posible de personas con problemas alimenticios de todo el mundo.