Así lo ha asegurado un estudio a cargo del oncólogo Fabrice Denis del Instituto Interregional de Oncología Jean Bernard de Le Mans (Francia). El texto, presentado durante el congreso anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO), abala el invento de la sociedad israelí Sivan Innovation.

De los 133 pacientes voluntarios sometidos a un estudio aleatorizado, el 75% de los que utilizaron la aplicación seguían con vida al cabo de un año, mientras que, entre los enfermos que habían sido supervisados de forma estándar, solo un 45% permanecía con vida.

La metodología de la App consiste en un cuestionario básico que el paciente debe rellenar semanalmente. Gracias a preguntas como el peso, la intensidad de los dolores o la fiebre, un algoritmo podrá detectar cambios preocupantes en la sintomatología que le permitirán acudir a consulta lo antes posible, o bien asegurar que el enfermo se encuentra estable, ahorrándole así la visita.

En cualquier caso, la última palabra será del médico, quien podrá decidir sobre nuevas pruebas o cuidados adicionales a partir de las alertas e informes que la aplicación enviará por correo electrónico a su dispositivo.

Se trata, en definitiva, de una “nueva era” en el seguimiento médico, tal como la califica Denis, “en la que los pacientes podrán dar y recibir información continua entre visita y visita al médico”, aventura. Los creadores de MoovCare esperan que la App pueda empezar a comercializarse en Francia a partir de 2017, para exportarse después al resto de Europa y EE.UU.