Los científicos han diseñado biosensores que detectan por control remoto las minas antipersona. Estas matan o hieren cada año a entre 15.000 y 20.000 personas en todo el mundo, según informa la agencia EFE. Estas minas todavía están presentes en más de 70 países, y su desactivación supone un riesgo para el profesional.

La nueva técnica utiliza el vapor explosivo que desprenden los artefactos enterrados que se acumulan en la superficie, lo que ya indica la localización exacta. Cuando las moléculas vivas, previamente modificadas, entran en contacto con esos vapores se vuelven fluorescentes y emiten una señal por control remoto.

En la prueba inicial, las bacterias iban encapsuladas en pequeñas cuentas de polímeros y se esparcieron por un suelo lleno de minas con artefactos verdaderos. Gracias a un escáner con láser se elaboró un mapa con la localización de las minas y se realizó así la primera demostración para detectar las minas

Shimshon Belkin, de la Universidad Hebrea, comunicó que tuvieron retos importantes como aumentar la estabilidad de la batería, mejorar la velocidad de exploración o hacer el aparato de escaneado más compacto para que pueda instalarse en drones.