El estudio de este equipo internacional se centra ahora en mejorar la precisión de la producción de lentes para este tipo de ondas. Las que se fabrican hasta el momento son de berilio y presentan problemas ocasionados por el proceso de producción.  

Andreas Schropp, uno de los investigadores, cree que las lentes de berilio producen “ciertos errores de unos pocos cientos de nanómetros”. La técnica nueva consiste en estudiar los defectos de las lentes de berilio, y fabricar una lente de cristal de cuarzo capaz de corregir los defectos de la primera.

Esto procedimiento consiste en centrarse en mejorar el proceso de producción en lugar de cambiarlo por otro. El resultado sería algo parecido a unas gafas, según explican los investigadores a EurekAlerts. Aunque estas gafas no son imprescindibles en la mayoría de las aplicaciones, permiten observar el “fondo nanoscópico” como no se había hecho hasta ahora.

Pese a que los rayos X responden a las mismas leyes de óptica que la luz visible, son muy pocos los materiales disponibles para la fabricación de lentes y espejos adecuados, según explicó Schropp. Debido a que longitud de onda de los rayos X es mucho menos que la de la luz visible, las lentes de fabricación exigen más precisión en el campo de longitudes de onda ópticas.

En este proyecto han participado investigadores de la Universidad Técnica de Dresde, las universidades de Jena y Hamburgo, la Royal Technical University de Estocolmo, la Diamond Light Source, la National Accelerator Laboratory y la Deutsches Elektronen-Sincrotron (DESY). Este último centro es uno de los líderes mundiales de aceleración de partículas.