Volar tiene múltiples beneficios para el hombre y estimula la musculatura. Gracias a esta “silla de vuelo” y un gadget, el usuario puede experimentar la sensación de vuelo mientras estimula su capacidad de reacción y equilibrio. Solo tiene que moverse e Icaros controlará y determinará la trayectoria de vuelo o la ruta de buceo en el juego.

El sistema es bastante sencillo. Solo se necesita tener ganas, relajarse, querer descubrir nuevos horizontes, ponerse a prueba e intentar no chocar en este mundo de ficción. El universo infinito de la realidad virtual ha reinventado el mundo del fitness. Además, todo lo controlas desde el manillar y la forma de la silla es ergonómica e inalámbrica para mayor comodidad.

Para practicar este deporte-juego, se necesita un equipamiento cómodo, innovador y, por qué no, futurista para que el usuario se meta en el papel de las 3 dimensiones. El siglo XXI ha cambiado las reglas del juego reinventando la movilidad y aunando deporte y emoción en un mismo concepto. El precio estimado de Icaros 5.000-10.000 euros.

Detrás de este proyecto está la empresa alemana Hyve, quien ha creado una especie de joystick gigante donde se hace fuerza con brazos y piernas mientras se balancea el cuerpo entero, una alternativa futurista a las tradicionales máquinas del gimnasio. Se necesita: una estructura para volar, un ordenador, unas gafas de realidad virtual y entre 5.000 y 10.000 euros.