Wearables en salud.

Los wearables llegaron para hacer al paciente la vida más fácil. Aunque al principio parecieron ser el complemento de unos pocos, han ido ganando protagonismo en la vida de las personas. Relojes inteligentes, pulseras que monitorizan la salud, tensiómetros o glucómetros en forma de aplicación… Cada vez son más las opciones tecnológicas que irrumpen en el sector salud.

Por esta razón, la SEMG (Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia) analizó todos los wearables en CARDIOSEMG. Como conclusión se extrajo que los profesionales sanitarios cada vez confían más en los recursos digitales. Entre las ventajas: la personalización de la salud, la optimización de recursos y el acercamiento a zonas remotas.

Pero como no todo son ventajas, desde la sociedad analizaron la falta de conciencia, confianza, control de calidad e interoperabilidad. La privacidad y la transparencia también parecieron ser 2 temas preocupantes al implantar wearables de salud. Este término hace referencia a toda una serie de dispositivos  que se implantan en el cuerpo para controlar la salud.

Tecnología 4G

El doctor Benjamín Abarca, miembro del Grupo de Cardiovascular de la sociedad, planteó los wearables como una solución asistencial. Según aseguró, la relación médico-paciente está cambiando y cada vez es más colaborativa y paternalista. Por esta razón, cada vez se prescriben más recursos digitales.

Desde la sociedad señalan que las tecnologías de información se usan como materia preventiva, diagnóstica y de tratamiento. Los wearables permiten hacer seguimientos sanitarios e implican un ahorro en costes y eficiencia. Como innovaciones más destacadas están la inteligencia artificial, la teleconsulta, el Big Data  y las aplicaciones educativas para pacientes.

La tecnología 4G está trasformando los teléfonos en tensiómetros, pulsómetros, glucómetros o, incluso, termómetros. Los wearables facilitan la atención, sobre todo en personas mayores, que son los más habituales en consulta de Atención Primaria. Como dato curioso, la sociedad destaca que los ancianos cada vez utilizan más las tabletas y teléfonos inteligentes.