Cada año, se pierden entre el 4 y el 5% de los injertos de hígado o riñón; según informa la empresa farmacéutica Chiesi, una de las principales causas de rechazo del trasplante es la falta de adherencia terapéutica al tratamiento inmunosupresor. Más de 200 expertos internacionales en el área de trasplante de órganos se han dado cita en la III edición del Clinical Transplantation Day para afrontar el reto de reducir el riesgo de rechazo.

“El eterno sueño es la tolerancia”, dice el doctor Josep M. Grinyó refiriéndose a la situación ideal en la que la inmunosupresión no fuese necesaria para evitar el rechazo del trasplante. El objetivo actual, más realista, “debe ser lograr que, a largo plazo, los pacientes requieran dosis inferiores o más simples para seguir manteniendo el injerto sin riesgo al rechazo”, explica.

En este sentido, el consultor del servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Bellvitge considera que, a pesar de los retos y necesidades que persisten, la mejora cada vez se hace más difícil. “Actualmente, hay muchos medicamentos en investigación para mejorar la inmunosupresión, pero es difícil superar los resultados actualmente alcanzados”, justifica Grinyó.

Por su parte, el doctor Oriol Bestard, defiende que “la simplificación o reducción individualizada del tratamiento inmunosupresor, según biomarcadores sensibles y específicos en diferentes momentos del trasplante, podría redundar en una menor comorbilidad derivada del tratamiento inmunosupresor crónico, manteniendo una correcta preservación de la función renal del trasplante y facilitando una mejor adherencia”.

Bestard, jefe de la unidad de trasplante renal del mismo centro, aclara que actualmente todos los receptores de un trasplante deben seguir la misma terapia, basada en una combinación de fármacos que deben ser tomados a diario y para siempre. “No se individualiza la necesidad de cada paciente”, resume el experto, que aboga por utilizar todo el conocimiento sobre respuesta inmunológica para lograr marcadores no invasivos que permitan individualizar la estrategia terapéutica.