reflujo gastroesofágico

Investigadores de la CEU Cardenal Herrera han desarrollado una terapia miofascial pionera para el tratamiento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico. De hecho, el estudio ha demostrado que la aplicación de la terapia manual diseñada para la relajación de la fascia en el área del diafragma reduce los síntomas del reflujo gástrico. Además, permite el consumo de fármacos para aliviarlos. De esta manera, mejora la calidad de vida de los pacientes participantes en el ensayo clínico. Esta mejora hasta un mes después de la aplicación de la terapia.

En este sentido, los resultados de la investigación de los expertos de este centro universitario se han publicado en la revista Scientific Reports. Forma parte de la tesis doctoral de la profesora del Departamento de Fisioterapia, Isabel Martínez. Asimismo, en la tesis han colaborado profesores de los departamentos de Medicina y Cirugía de la CEU Cardenal Herrera. Ellos han sido los encargados de desarrollar su labor asistencial en 5 hospitales de la Comunidad Valenciana.

Ensayo

El ensayo clínico ha sido uno de los seleccionados para su presentación en el quinto congreso internacional bianual “Fascia Congress”, celebrado en Berlín. La profesora María Dolores Arguisuelas, codirectora de la investigación, destaca que “la fascia es un tejido del cuerpo que envuelve todas las estructuras -músculos, huesos, vasos, vísceras-. Además, tiene una función de soporte, sostén, transmisión de tensiones y deslizamiento entre planos.

En el caso del reflujo gastroesofágico, la profesora Martínez Hurtado ha aplicado y evaluado los resultados de una terapia manual de tratamiento de la fascia de la zona diafragmática en un total de 30 pacientes que presentaban enfermedad por reflujo gastroesofágico. Asimismo, en el ensayo clínico se han evaluado los cambios en la sintomatología del reflujo y en la calidad de vida de los pacientes participantes y también las dosis de medicación que necesitaban antes del tratamiento miofascial, una semana después de haberlo recibido y al mes de recibirlo.

Por otro lado, la profesora Martínez Hurtado ha resaltado que los resultados muestran que durante el mes posterior al tratamiento los pacientes han visto reducida la frecuencia y severidad de los síntomas del reflujo, por lo que han necesitado menos medicación. Asimismo, lo habitual para tratar el reflujo es la toma crónica de inhibidores de la bomba de protones. En este sentido, ello puede causar a largo plazo efectos secundarios en los pacientes.

Finalmente, esto se evitaría con la aplicación de la terapia miofascial sobre el área del diafragma que han diseñado, por parte de un profesional de la fisioterapia especializado en estas técnicas. “Pensamos que pueden ser una alternativa a la medicación, con la consiguiente reducción de efectos secundarios y de costes en el tratamiento”, concluye Martínez Hurtado.