Los autores del estudio, la Universidad Médica de Carolina del Sur (MUSC), el Centro Médico de la Universidad Wake Forest y el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, recogieron los casos de 1.460 pacientes con hemorragia gastrointestinal sometidos a endoscopia. Según criterios espaciotemporales -situación del sangrado en el tracto gastrointestinal y su naturaleza crónica o aguda- se identificaron:

  1. Pacientes con hemorragia crónica (254).
  2. Pacientes con hemorragia aguda (430).
  3. Pacientes con hemorragia crónica-aguda (776).

Las lesiones hipertensivas portales resultaron ser la causa de sangrado en el 47% de los casos identificados como crónico-agudos, en el 29% de las hemorragias de tipo agudo y en el 25% de los casos crónicos. Además, los autores pudieron identificar las zonas más habituales de lesión entre los pacientes que padecían el nuevo síndrome:

  1. Esófago (28%).
  2. Colon y recto (27%).
  3. Estómago (21%).

Don Rockey, autor principal del estudio, y su equipo observaron también que, en la hemorragia gastrointestinal crónica-aguda, la mortalidad a los 30 días fue menor (2%) que entre los pacientes que padecían hemorragia aguda (7%). “Los médicos deben ser conscientes de la existencia de este tipo de hemorragia tan común”, sentencia el gastroenterólogo.