disfagia en alumnos de educación especial

La disfagia en alumnos de educación especial centra un proyecto del Hospital de Mataró. Según informa la agencia EFE, un equipo multidisciplinar del Consorcio Sanitario del Maresme y la Fundación Maresme inician este proyecto para diagnosticar y tratar la disfagia de los alumnos de educación especial L´Arboc de Mataró, a través de la nutrición. En este sentido, el Consorcio Sanitario del Maresme recuerda que el 90% de los alumnos de la escuela sufren disfagia y tienen dificultades para tragar alimentos, lo que comporta complicaciones como infecciones respiratorias, neumonías y malnutrición.

El proyecto está impulsado por la Dirección Académica, de Investigación y de Innovación del CSdM. Tiene como objetivo contribuir a mejorar el estado nutricional y la salud de estos niños y jóvenes.  De hecho, forma parte de su programa de Responsabilidad Social Corporativa. Además, se basa en una intervención dietético-educativa que se focaliza en el diagnóstico y tratamiento de la disfagia y en la adaptación de la dieta para ofrecerles una comida que sea adecuada desde el punto de vista nutricional, segura y que, además, les proporcione placer.

Objetivo del proyecto

En este sentido, el coordinador del proyecto, Alberto Martín, señala que el objetivo es “cambiar la manera en cómo se alimentan estos niños”. La idea es que el tiempo que pasan en el comedor de la escuela sea “un momento divertido”. Asimismo, que sea “nutricionalmente seguro y positivo”. Alberto Martín destaca que la idea es “hacerlo de manera que podamos enseñar y animar a los padres y familia”. Por lo tanto, su intención es que “se exporte al domicilio y que mejore la salud y la calidad de vida de estos jóvenes”.

Por otro lado, la directora técnica de la fundación, Laia Serra, reseña que “siempre hemos trabajado el tema de la alimentación de los alumnos”. La propuesta de participar en este proyecto es “una excelente oportunidad de mejora”. A su juicio, “permite que expertos en disfagia intervengan directamente en nuestro centro y podamos aprender de su experiencia”, asegura.

Finalmente, la primera fase del proyecto se centra en el estudio observacional de los alumnos por parte de neuropediatras, logopedas, enfermeros, nutricionistas y dentistas, que evalúan su deglución, higiene oral, estado nutricional, capacidad motora y espasticidad. Además, en la segunda fase se adaptará la dieta de los alumnos y se harán talleres de cocina con las familias, además de la puesta en marcha de una página web con recomendaciones y recetas.