El estudio, publicado en la revista Hepatology, se encuentra aún en fase de experimentación animal, pero ya ha arrojado resultados positivos sobre la eficacia terapéutica de este agonista dual de los receptores de GLP-1 y glucagón en modelos de esteatosis hepática y esteatohepatitis no alcohólica (EHNA).

“Los resultados sugieren que, tras una hepatectomía parcial, la terapia con G49, es eficaz frente a la resistencia a la insulina en la diabetes tipo 2”, resumen los autores en una nota de prensa. Además, “representa una nueva posible estrategia terapéutica para pacientes con EHGNA, particularmente aquellos que requieran una resección hepática”, concluyen.

El análisis genómico y metabolómico en muestras de hígado ha demostrado que el péptido funciona porque disminuye la acumulación de lípidos en los hepatocitos, la inflamación, el estrés oxidativo, el estrés del retículo endoplásmico y la apoptosis, a la vez que aumentaba la biogénesis mitocondrial.

“El tratamiento con G49 produce adaptaciones en el metabolismo de la glucosa, lo que aumenta los depósitos intrahepáticos de glucógeno, a la vez que disminuye la utilización de la glucosa en los hepatocitos vía ciclo de las pentosas fosfato y ciclo de Krebs”, detalla la directora de la investigación, Ángela Martínez Valverde.

Siempre en modelos de ratón, la sustancia aumenta tanto la capacidad proliferativa del hígado, como la masa regenerada. “Los marcadores de esteatosis y EHNA permanecieron bajos durante el proceso regenerativo” agrega Valverde. Además, durante la regeneración hepática, el G49 redirigió el metabolismo de la glucosa, facilitando así las adaptaciones metabólicas del hígado durante el proceso regenerativo”.