Según informa la Universidad de Coimbra, que ha desarrollado el estudio junto con investigadores de la Universidad Federal do Ceará, la investigación se ha llevado a cabo en los 2 últimos años y revela que la presencia del sensor A2A en las personas mayores es muy baja. Esta situación impide que haya una señalización adecuada de las inflamaciones gastrointestinales, por lo que el organismo no controla eficazmente la infección.

La Universidad de Coimbra ha asegurado a la agencia EFE que estos resultados abren la puerta al desarrollo de nuevas estrategias de prevención o nuevas terapias para el control de este tipo de inflamaciones. Durante la investigación, los científicos comprobaron que este sensor también interviene en el proceso de control de la acidez del estómago.

Además, los resultados mostraron que en los jóvenes o adultos que sufren este tipo de dolencias, al tener la presencia de este sensor, el organismo responde de forma correcta y controla con mayor rapidez la infección gastrointestinal que causa la inflamación. El estudio concluye que con este hallazgo se podrán mejorar los procesos inflamatorios gastrointestinales de las personas de más de 65 años.