Expertos nacionales e internacionales en Dermatología, Gastroenterología y Reumatología se han dado cita en el Simposio Nacional Innovara, organizado por Janssen (farmacéutica de Johnson & Johnson), para debatir sobre el presente y futuro de las enfermedades inflamatorias mediadas por inmunidad. En una nota de prensa, los asistentes han manifestado que el futuro de la especialidad deberá basarse en estrategias colaborativas sustentadas en consultas multidisciplinares.

“El éxito de estas consultas hace pensar que, en un futuro, el abordaje de estos pacientes se realizará desde unidades perfectamente establecidas que manejarán al enfermo de forma integral”, resume el jefe del Área de Psoriasis en Consorcio Hospital General Universitario de Valencia. En este sentido, el doctor José Luis Sánchez Carazo considera fundamental el tratamiento de las comorbilidades asociadas a las distintas enfermedades mediadas por inmunidad.

Ejemplo de ello es la relación entre reumatólogos y dermatólogos que se produce como consecuencia del tratamiento de la artritis psoriásica. El doctor Juan Cañete, consultor de la Unidad de Artritis del Servicio de Reumatología del Hospital Clínico de Barcelona aboga por incentivar este tipo de interacción, mientras el jefe de la Unidad de EEI del Hospital Clínico Lozano Blesa matiza que no solo debe prestarse atención al enfermo, sino también a su entorno.

“No tratamos un intestino, tratamos un paciente”, sentencia el doctor Fernando Gomollón, “si nuestra aproximación a la enfermedad mediada por inmunidad no es social, el fracaso es seguro”. Todos los expertos coinciden en la importancia del diagnóstico precoz y la efectividad de los tratamientos biológicos para enfermedades mediadas por inmunidad como la psoriasis, la enfermedad inflamatoria intestinal y la artritis psoriásica.

“Desde la aparición de los fármacos biológicos los especialistas han definido el éxito terapéutico como la reducción del 75% del índice de gravedad y área de la psoriasis (PASI 75), en un plazo de entre 12 y 16 semanas desde el inicio del tratamiento”, explica Carazo. “Los nuevos fármacos frente a IL-17 y frente a IL-23 son altamente eficaces y han demostrado, hasta el momento, un buen perfil de seguridad”. Los tratamientos biológicos como ustekinumab también han supuesto un avance en el tratamiento de la EII y la artritis psoriásica; sin embargo, “quedan muchísimos retos por resolver”, recuerda Gomollón.