La presencia de reflujo no ácido o la alteración de la sensibilidad del esófago, son los principales motivos para esta resistencia, según explicaba el Dr. Jordi Serra, director del VII Curso de Pruebas Funcionales Digestivas y jefe del Gabinete de Pruebas Funcionales Digestivas del Hospital de Can Ruti.

Serra ha matizado que la obesidad, la ropa ajustada, el alcohol, el tabaco, el café, las comidas grasas, el té, el chocolate y el tumbarse justo después de las comidas, son los principales factores de riesgo de dicha patología.

Según informa EFE, “cerca del 30 % de la población sufre ardores de manera frecuente como consecuencia del ácido clorhídrico y la pepsina contenidas en el reflujo gástrico, lo que puede deteriorar la barrera protectora esofágica”. Además, la mayoría de pacientes que sufre reflejo, llegan a desarrollar, como consecuencia, esofagitis erosiva o no erosiva.

Los temas clave de la formación, dirigida a médicos de familia y médicos especialistas en aparato digestivo, fueron los tratamientos de los ardores y otros síntomas relacionados con el reflujo gastroesofágico, como regurgitación, la acidez retroesternal, tos irritativa o ronquera. También se trataron cuestiones relacionadas con las alteraciones de la flora bacteriana, la intolerancia al gluten, aerofagia o trastornos motores graves.

Por otra parte, se presentó la nueva guía de práctica clínica del estreñimiento, desarrollada por la Asociación Española de Gastroenterología junto a la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria.