A pesar de las limitaciones de financiación surgidas de la crisis económica, España se mantiene en una posición relevante en el campo de la Gastroenterología, gracias, en gran parte, a las estructuras de investigación clínica colaborativa. Adrian G. McNicholl y Javier P. Gisbert, investigadores del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) en el Hospital Universitario de La Princesa, han publicado un análisis de la situación en el American Journal of Gastroenterology.

Según el texto, la competitividad para lograr financiación y publicaciones ha dado prioridad a proyectos de equipos multidisciplinares o internacionales, ya que las grandes colaboraciones parecen aceleran el logro de resultados y aumentar el valor intelectual del proyecto. Además, argumentan, la comunidad científica confía más en los estudios multicéntricos que garantizan un mejor control de calidad, reducen los sesgos de selección e interpretación y tienen menos probabilidades de ser alterados por intereses externos.

A pesar de estas consideraciones, Gisbert y McNicholl señalan que España nunca en su historia ha gastado más del 1,5% de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación; una cifra muy por debajo de la media de 2,04% de la Unión Europea. En estos “juegos del hambre de la investigación, España mantiene el respeto internacional gracias a los esfuerzos no respaldados y mal pagados de la clase trabajadora científica”, sentencian.

Tal como manifiestan los autores, la actividad de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG) o el Grupo de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) se ha mantenido “incesante a pesar de un apoyo económico público y privado muy limitado” gracias a la investigación colaborativa en red. Estas plataformas, promovidas y dirigidas desde España, dan soporte científico y técnico a investigadores a nivel nacional e internacional en 40 países.

“La estrategia de enfrentar simbiosis a competitividad lleva ya años establecida en la Gastroenterología española”, explica McNicholl; “la aparición en los últimos 30 años de nuevas asociaciones colaborativas científicomédicas independientes ha creado nuevas redes, preparadas para esa mentalidad abierta y de apoyo mutuo”, asegura el director científico de la Plataforma de Investigación Colaborativa en Gastroenterología (AEG-REDCap).

“La creación del CIBEREHD no solo ha supuesto una vía extra de financiación, sino que también es el núcleo de muchas de nuestras colaboraciones y sus grupos representan nodos centrales de estas redes de trabajo horizontal y colaborativo”, ejemplifica Gisbert, coordinador del Área de Investigación del GETECCU. “Si se puede extraer un mensaje de la experiencia española es que el apoyo proactivo y la colaboración de las instituciones son las estrategias más rentables para mejorar la cantidad y, lo que es más importante, la calidad de la investigación”, concluyen.