El estudio utilizó información obtenida entre el 2006 y el 2014 sobre 167.109 pacientes de artritis reumatoide (AR) sin previa incidencia de perforación gastrointestinal (PG). Sus tratamientos incluían el uso de tofacitinib (4.755), tocilizumab (11.705), medicamentos anti-TNF (115.044), abatacept (31.214) y rituximab (4.391).

La mayoría de las perforaciones tuvieron lugar en el tracto gastrointestinal inferior y su índice de incidencia fue de 1,29 con tofacitinib, 1,26 con tocilizumab, 0,76 con abatacept, 0,73 con rituximab y 0,46 con un anti-TNF. Se puede observar que el riesgo se duplica en los pacientes tratados con tofacitinib y tocilizumab en comparación con los que utilizaron un anti-TNF.

Los resultados del estudio también permitieron determinar los factores de riesgo asociados a la formación de una PG. Estos incluyen una edad avanzada, la diverticulitis u otras condiciones gastrointestinales, y el uso de prednisona. Sin embargo, se desconoce la causa de este efecto nocivo del tofacitinib y del tocilizumab y se atribuye o a la forma en la que estos agentes son utilizados o a su carácter inhibidor del receptor IL-6.