El Congreso Anual de la Organización Europea de Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (ECCO) ha reunido este mes de abril en Madrid a gastroenterólogos de toda España para debatir las novedades más recientes sobre la EII (enfermedad inflamatoria intestinal). Entre las conclusiones, la más importante fue la necesidad de tener una buena estrategia terapéutica.

En esta cita, ha participado GETECCU (Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa), el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario de la Princesa, la SEGHNP (Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica), el CIBERehd (Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas) y la AEG (Asociación Española de Gastroenterología). En esta reunión, se abordó cómo conseguir una estrategia terapéutica de mejor calidad, y se destacó la necesidad de la intervención precoz como pilar básico, junto al diagnóstico, la monitorización del paciente, los factores predictivos y el tratamiento temprano para evitar la progresión de la EII.

“Gracias a la reunión Post-ECCO, los especialistas en Enfermedad Inflamatoria Intestinal nos mantenemos al día de los últimos avances, de modo que los pacientes puedan recibir el mejor y más actualizado cuidado y asistencia sanitaria”, dijo Javier P. Gisbert, especialista en aparato digestivo y responsable de la Unidad de Atención Integral al paciente con Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital Universitario de la Princesa.

Los gastroenterólogos han coincidido sobre la necesidad de que el paciente forme parte del proceso de toma de decisiones acerca de su tratamiento. En cuanto a las novedades relacionadas con la investigación y las terapias biológicas, especialmente en la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, Manuel Barreiro, de la Unidad de EII del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, aseguró que la GETECCU seguía siendo un referente en promoción de investigación

También hablaron sobre la EII en los niños, con especial atención en el paso a la edad adulta. El paciente pediátrico tiene unas características propias que necesitan un abordaje concreto, ya que el objetivo es que remita la enfermedad y se puedan evitar las complicaciones derivadas. Los problemas en esta transición hacia la madurez son “especialmente críticos” y requieren de un programa de transición.