El riesgo de cáncer de estómago podría reducirse con la dieta mediterránea según sugieren los resultados de un estudio desarrollado por investigadores del Ciberesp (Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública) y del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Según informa Ciberesp, adoptar hábitos dietéticos saludables podría reducir el riesgo de cáncer de estómago. Este es el tercer tumor con mayor mortalidad en el mundo debido a su baja tasa de supervivencia tras el diagnóstico, señalan los autores del estudio. Esta investigación forma parte del proyecto MCC-Spain cuyo objetivo es aportar nueva información sobre factores de riesgo y posibles estrategias de prevención.

295 pacientes con adenocarcinoma de estómago y 3.040 personas sanas participaron es este estudio, que analizó la relación entre el riesgo de cáncer de estómago y 3 patrones de dieta que caracterizan los hábitos alimentarios de la población española:

  1. Patrón occidental: dieta con alto consumo de lácteos grasos, carne procesada, bebidas azucaradas, dulces, comidas preparadas y salsas.
  2. Patrón prudente: dieta con bajo consumo de grasas, rica en frutas, verduras y zumos.
  3. Patrón mediterráneo: caracterizado por un elevado consumo de frutas y verduras, pescado, patatas hervidas, legumbres y aceite de oliva.

Tal y como muestran los resultados, los participantes con una alta adherencia al patrón de dieta occidental mostraron un riesgo de cáncer de estómago 2 veces más alto que los individuos con una baja adherencia a esta dieta. Por otro lado, una alta adherencia al patrón de dieta prudente, no se asoció con el riesgo de este tumor; mientras que los participantes con adherencias altas al patrón mediterráneo presentaron la mitad de riesgo de desarrollar un tumor maligno de estómago.

No obstante, los autores aclaran que “es importante ser cautos con las conclusiones del estudio. La dieta es uno más entre los factores de riesgo. Tener una dieta altamente concordante con el patrón occidental no es sinónimo de desarrollar cáncer gástrico y seguir una dieta mediterránea no garantiza que pueda evitarse el desarrollo de este tumor”.