Según informa la agencia EFE, la disfagia orofaríngea es una patología muy frecuente en personas que han sufrido un ictus; afecta a más del 45% durante su ingreso en el hospital e influye en las complicaciones y mortalidad de estos pacientes durante el ingreso y el primer año de seguimiento. El 30% de los pacientes posictus con disfagia mueren por esta causa.

Igualmente, la disfagia orofaríngea se asocia a la edad; afecta a más del 25% de personas mayores de 70 años que viven en su domicilio y a hasta el 60% de los ancianos que viven en residencias geriátricas. Produce la muerte a más del 56% de los ancianos con esta enfermedad y malnutrición en España.

A pesar de ello, suele pasar “completamente desapercibida en las personas mayores y solo se diagnostica durante la fase aguda del ictus en el 35% de los casos”, según explicaron el presidente de la European Society for Swallowing Disorders (ESSD), Pere Clavé, y el neurólogo y responsable de los pacientes con ictus del Hospital de Mataró, Ernest Palomeras.

De acuerdo con este último, los tratamientos de neurorrehabilitación y estimulación cerebral y faríngea con los que están trabajando con pacientes con disfagia orofaríngea postictus ha tenido “un alto porcentaje de éxito”. Además, se está desarrollando un fármaco que “cambiará el paradigma actual” y será la solución eficiente para las personas que padecen esta patología.

Por su parte, Clavé destacó el código ictus con el que se trabaja en España, “con el que se puede identificar rápidamente este episodio cerebral y evitar muchas muertes”, “El diagnostico se puede hacer solo con la observación de los pacientes, así que un buen protocolo en este sentido significaría un importante salto cuantitativo que podría salvar vidas”, añadió.