Según ha informado en una nota su distribuidor oficial en España, Daser Medical S.L., este tipo de bypass gástrico es básicamente un pequeño tubo de silicona que se coloca en el estómago por vía endoscópica y se conecta con el exterior a través de un puerto de acceso de unos 2cm. situado en el abdomen.

Desde ese punto, el paciente puede llevar a cabo el vaciado controlado de alrededor de un 30% de los alimentos contenidos en el estómago. De esta forma, se eliminan parte de las calorías ingeridas antes de que sean absorbidas por el organismo, igual que en el bypass tradicional, pero de manera menos agresiva, reduciendo así la morbilidad.

El sistema incorpora un contador que actúa como mecanismo de seguridad, limitando el número de aspiraciones que puede hacer el paciente. Aproximadamente cada cinco semanas, el paciente debe ir a revisión para que un equipo médico realice un control de su evolución y se pueda poner en marcha de nuevo el contador. El seguimiento, además, tiene como objetivo cambiar los hábitos del paciente.

De acuerdo con la distribuidora, en Europa y EE. UU. ya se han realizado más de 300 casos con una reducción media del 40% del exceso de peso durante los 6 primeros meses posteriores a la colocación del sistema. Suecia es uno de los países europeos que más experiencia acumula con esta técnica, hasta el punto que el sistema nacional de salud lo incluye como tratamiento.