En este sentido, la ECCO ha declarado que “cambiar el medicamento original por un biosimilar en pacientes con EII es aceptable y, además, existe acuerdo en el debate que mantuvieron médicos, enfermeros, farmacéuticos y pacientes”. Han recordado, además, que, “en la Unión Europea, cuando un producto biosimilar se registra es porque se considera tan eficaz como el fármaco original”.

Han recalcado también que la seguridad del biosimilar ha sido ampliamente demostrada mediante “largos estudios observacionales con un seguimiento a largo plazo de pacientes” y que, como sucede con el resto de medicamentos biológicos, la trazabilidad de este “debería basarse en un sólido sistema de farmacovigilancia”.

Se trata, según la nota de prensa, de un “cambio significativo” en el posicionamiento previo de la ECCO. Anteriormente, explican, la organización “prevenía de que el paso de un medicamento biológico establecido a un biosimilar resultaba inapropiado, y solicitaba más datos sobre la seguridad y los beneficios de los biosimilares en general”.

Por su parte, el presidente electo de la ECCO y jefe de la Unidad de EII, Humanitas Clinical y Research Center, Silvio Danese, ha declarado que la nueva postura “refleja los crecientes datos que apoyan a los biosimilares; en particular al CT-P13”. Con él ha coincidido el presidente y director general de Celltrion Healthcare, Man Hoon Kim, quien reitera el marcado cambio de actitud de los organismos europeos.

Uno de los principales retos que deberán afrontar muchos países será “el elevado coste sanitario y la consecuente carga financiera que deben soportar los servicios de salud”, sugiere Kim. “Si bien los medicamentos biológicos han tenido una influencia positiva en el tratamiento de los pacientes, su alto coste puede limitar su acceso”, lamenta el presidente.

Pero, “disponer de opciones de tratamiento por lo general más asequibles, como es el caso de los biosimilares, puede reducir la presión sobre los recursos del sistema de salud”, asegura. “Los biosimilares son una alternativa rentable a las terapias biológicas y, eventualmente, podrían suponer un ahorro potencial y proporcionar un mejor acceso a tratamientos que conllevarían una mejora en la vida de los pacientes”.