El estudio, publicado en la revista The Lancet, asegura que este tratamiento ha demostrado una remisión completa en un 50% de los pacientes incluso en aquellos casos de fracaso previa de todas las alternativas terapéuticas disponibles.

Es el primer estudio en fase III que prueba una terapia celular para las fístulas de la enfermedad de Crohn, que se estima que afecta a 2 de cada 1.000 personas. La aparición de fístulas en el recto y de abscesos perianales es una de las complicaciones de esta patología que más afecta a la calidad de vida de los pacientes.

Un 40% de los pacientes tienen estas heridas en algún momento del curso de la enfermedad y los tratamientos actuales son eficaces para tratar esta sintomatología en un 50% de los casos. El otro 50% solo tienen la cirugía como única opción, que podría suponer una resección del recto.  

El artículo, ha probado con éxito un tratamiento con células madre mesenquimales obtenidas a partir del tejido adiposo. Este consiste en una única aplicación local en la cual se inyectan las células directamente en el trayecto de las fístulas. El estudio, multicéntrico administró el tratamiento a 106 pacientes, mientras que a otros 106 les administró placebo.

Con una sola inyección se consiguió, en aquellos que recibieron un tratamiento real, una mejoría significativa en el cierre de fístulas, así como una curación completa que evitó que tuvieran que acudir al quirófano en aquellos pacientes.

Según los investigadores este estudio "abre un nuevo escenario para estos pacientes, que sometiéndose a una única inyección de células madre procedentes de la grasa verán mejorar notablemente las fístulas, una complicación para la que hasta ahora el único recurso era la cirugía".