La investigación sobre estas biomoléculas ha permitido identificar inhibidores farmacológicos específicos de este nuevo mecanismo como armas potenciales para el tratamiento de dicha enfermedad, según aseguran los centros de investigación en una nota de prensa en la que recuerdan también que, estos fármacos se encuentran en ensayos clínicos en fase II para el tratamiento del cáncer.

“Cuando los hepatocitos, el principal tipo de células hepáticas, sufren algún tipo de daño, el sistema inmunológico se pone a trabajar con la principal función de sanar”, explica la investigadora del proyectro Liver Disease, María-Luz Martínez-Chantar. En estas condiciones, “las células estrelladas del hígado se activan y fabrican sustancias que se liberan en el hígado y provocan la acumulación del tejido cicatricial, causando la fibrosis hepática”, continúa la experta.

“El hecho que la fibrosis hepática afecte a muchos tipos de células presentes en el hígado aumenta la complejidad de la enfermedad e inevitablemente, su posible resolución”, lamenta. Por eso, “creemos que la capacidad de modelar los diferentes tipos de células que desarrollan un papel relevante en la fibrosis hepática es fundamental a la hora de la búsqueda de nuevas terapias para esta enfermedad”, subraya la autora del paper, publicado en la revista Hepatology.

“En este estudio hemos visto un aumento de ciertos cambios químicos de las proteínas hepáticas presentes en los diferentes tipos de células del hígado durante la progresión de la fibrosis”, cuenta Martínez-Chantar, “además, el uso de inhibidores químicos que previenen estos cambios en las proteínas conlleva a una mejoría generalizada de los hepatocitos, así como a una bajada de la producción de las sustancias nocivas por las células estrelladas del hígado”.

Teniendo en cuenta la alta morbilidad de las enfermedades hepáticas a nivel mundial, y el hecho de que los enfoques terapéuticos alternativos sean, aún, escasos, la doctora considera que “un mejor conocimiento de los mecanismos subyacentes de la fibrosis hepática puede aportar nuevas estrategias para el desarrollo de nuevos tratamientos y fármacos”.

Donantes anónimos contra la fibrosis

En la misma nota, Martínez-Chantar y su equipo, compuesto por la doctora Teresa Cardoso Delgado y el estudiante de doctorado Imanol Zubiete-Franco, han agradecido “la participación de muchos donantes anónimos que han contribuido a avanzar en la consecución de nuestro objetivo último: el tratamiento de la fibrosis hepática y la mitigación de sus graves consecuencias”.

Entre estos colaboradores altruistas se encuentra la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Junta de Bizkaia de la AECC y la iniciativa EiTB Maratoia (Euskal Irrati Telebista), que se financian a su vez de aportaciones económicas particulares. Así mismo, la investigadora del Liver Disease ha recordado que el trabajo “es el resultado de 4 años de investigación durante los que se han llevado a cabo diversas colaboraciones nacionales e internacionales y ha permitido la formación de investigadores jóvenes con un gran futuro”, asegura.