Según los autores, la infección por el virus de la hepatitis C (VHC) es muy prevalente entre los pacientes en hemodiálisis y condiciona un peor pronóstico respecto a los que no la padecen. El tratamiento con interferón y ribavirina es mal tolerado y existen pocos datos sobre la experiencia con los nuevos antivirales de acción directa (AAD).

El trabajo tenía como objetivo estudiar la prevalencia actual de la infección, así como la seguridad y eficacia de los AAD en la población en hemodiálisis de los centros citados. Con este fin, se diseñó un estudio multicéntrico, retrospectivo y observacional en el que participaron 465 pacientes, de los cuales 54 eran positivos.

En todos los casos se obtuvo una respuesta viral sostenida a las 24 semanas gracias al tratamiento con AAD, independientemente de la pauta recibida. Los efectos secundarios fueron poco relevantes y ningún caso precisó suspender el tratamiento. En 15 de los pacientes, se asoció ribavirina a los AAD; el efecto adverso más destacable fue la tendencia a la anemización.

Basándose en esos resultados, los investigadores aseguran que los nuevos AAD presentan “gran eficacia, con mínimos efectos secundarios”, para el tratamiento del VHC en pacientes en hemodiálisis. “Constituyen un avance muy importante en su manejo, con lo que cabe esperar un pronóstico mucho mejor que el que presentaban hasta muy recientemente”, concluyen.