La unidad, orquestada por el director del Instituto del Aliento de Barcelona, Jonas Nunes, y por el director de Otorrinolaringología en Teknon, Jordi Coromina, será pionera en Europa gracias al uso de recursos de última generación, como el biosniffing o nariz electrónica y la cromatografía de gases.

La creación de la unidad responde, en parte, al gran impacto social de la alitosis. “El mal aliento condiciona las relaciones sociales, personales y laborales y, en algunas ocasiones, conduce a las personas más sensibles hacia el aislamiento y la vergüenza”, argumenta Nunes en una nota de prensa.

El experto ha tratado, hasta la fecha, a más de 9.000 pacientes, con una tasa de éxito del 97% -de las más altas en este campo a nivel internacional-. Esta cifra, explica, ha sido posible gracias al protocolo HCP Arthyaga basado en la multidisciplinaridad del abordaje clínico.

“La halitosis es una afección que siempre se ha tratado desde el síntoma, pero la nueva consulta afronta el problema desde un enfoque multidisciplinar para determinar el origen concreto y encontrar una solución efectiva”, coincide el doctor Corcomina, pionero en Europa al aplicar láser para la eliminación del caseum en las amígdalas.

La innovadora técnica, que ya se ha practicado a 42 pacientes, sustituye así a la clásica extirpación de amígdalas. El método “tiene como ventajas principales la preservación de la función de defensa, el menor riesgo de hemorragia y un postoperatorio considerablemente más cómodo”, justifican los responsables de la unidad.