Según ha informado la agencia, se trata del primer estudio que compara distintos métodos de diagnóstico de la hipolactasia o intolerancia a la lactosa, como son el test de gaxilosa, el test de tolerancia a la lactosa y el test de parámetros clínicos, usando como método de referencia el estudio genético.

“La malabsorción de la lactosa es una situación frecuente determinada por una deficiencia de lactasa, enzima encargada de la digestión y de la absorción de este azúcar, cuyos niveles van disminuyendo normalmente con la edad”, explica el especialista en Aparato Digestivo, José Luis Domínguez, que firma el trabajo junto a los especialistas en Análisis Clínicos Antonio Fernández, Daniel Fatela, y Aurora Úrsula Muñoz.

Tal y como apunta el facultativo, en torno a la mitad de la población puede estar afectada por intolerancia a la lactosa, cuyos síntomas son:

  1. Diarrea explosiva.
  2. Dolor y distensión abdominal.
  3. Gases y ruidos intestinales.

Años de trabajo

El equipo premiado realiza estudios relacionados con el diagnóstico de la malabsorción de la lactosa desde 2011. Fruto de este trabajo han descubierto novedades en la metodología de la realización del test de tolerancia a la lactosa que han publicado en distintas publicaciones científicas.

Así, por ejemplo, han demostrado que la realización del test de intolerancia a la lactosa podía acortarse de 120 minutos a 60 sin repercutir en la eficacia diagnóstica del mismo y a 30 minutos, con un mínimo cambio de eficacia (tan solo en el 2,2% de los pacientes). Del mismo modo, han confirmado que existen diferencias en los resultados de la curva de lactosa según dónde se extraiga la sangre (capilar o venosa).

El estudio galardonado comenzó en 2014 con el reclutamiento de una treintena de pacientes con sospecha de intolerancia a la lactosa. A todos ellos se les realizaron las distintas pruebas diagnósticas: gaxilosa con muestra de orina, test de tolerancia a la lactosa acortado a 60 minutos tras administrarles 50 gramos de lactosa (el equivalente a lo que lleva un litro de leche), escalas de síntomas en diferentes tiempos y estudio genético en muestra de sangre.

Los resultados muestran que tanto las escalas de síntomas recogidas tras la sobrecarga de lactosa como la presencia de diarrea tras dicha exposición son los parámetros que mejor definen la presencia de la malabsorción primaria cuando se usa el test genético como referencia. De acuerdo con Domínguez, esto “pone de manifiesto que los síntomas que presentan los enfermos pueden tener en ocasiones más trascendencia que alguna prueba novedosa y más cara”.