Según informa la agencia EFE, este nuevo biosensor permite realizar el análisis sanguíneo en la misma consulta del especialista. De esta manera, el paciente podría evitar el largo proceso que actualmente es necesario para saber si es intolerante al gluten, así como la prueba invasiva que se realiza hoy por hoy.

Así, de la misma manera que ocurre con el glucómetro, con una sola gota de sangre el dispositivo permite tanto detectar la celiaquía y hacer un seguimiento del paciente, analizando el grado de intolerancia de forma periódica. También es posible evaluar fácil y rápidamente a los familiares directos de una persona ya diagnosticada.

Liderado por el investigador de la UAB y del Instituto de Biotecnología y Biomedicina (IBB-UAB) Jofre Ferrer-Dalmau, el proyecto se inició en 2013 dentro del Programa de Generación de Ideas del Parque de Investigación de la Universidad catalana. La empresa BioEclosión se ha fundado para comercializar este biosensor.