Tal y como revela esta investigación, la autofagia puede desencadenar la inflamación y con ello incrementar el riesgo de una persona a desarrollar determinadas enfermedades del intestino, incluido el cáncer de colon. Los investigadores han identificado una proteína, denominada Kenny, que contiene aminoácidos que hacen que se descomponga por autofagia.

La investigación señala que conocer los mecanismos moleculares de la autofagia e inflamación selectiva supondría un importante avance al facilitar intervenciones para activar la vía autofágica y prevenir la inflamación. La comprensión de este vínculo podría conducir a tratamientos más eficaces para las enfermedades intestinales, incluidos el cáncer de colon, asegura el estudio.

Tal y como sugiere el estudio, los médicos podrían tratar estas patologías mediante la regulación y el control de la autofagia. Los investigadores han identificado una serie de alimentos que contienen compuestos naturales que pueden activar la autofagia para prevenir la inflamación y la enfermedad del intestino (uvas rojas, champiñones, soja y guisantes, entre otros).