Sánchez alaba cómo la Cirugía Reparadora, que recupera los pechos de las mujeres intervenidas por cáncer, ha evolucionado y se ha desarrollado en el Sistema Nacional de Salud. “La evolución es cuestión de tiempo, inversión y tener un equipo humano cada vez más experto. A las compañías de seguros no les interesa demasiado esta evolución porque el procedimiento no está bien remunerado, lo que provoca que continúen con la metodología de hace 40 años. En la pública, al no haber incentivo económico, los métodos se han desarrollado muchísimo más rápido”, comenta la experta.

Sánchez Crespo también es directora de Divina Clinic, un centro especializado en la Cirugía Estética. Sobre este campo, la doctora tiene claro que es un terreno de mujeres, ya que asegura que el 99% de sus pacientes son mujeres que normalmente buscan un aumento mamario. “Se ha perdido el miedo al quirófano. Antes era algo más de personas con un alto poder adquisitivo, ahora está al alcance de muchas personas gracias a las financiaciones o intervenciones lowcost”, señala.

Sin embargo, la experta expone sus dudas sobre la calidad de estas clínicas lowcost. Según la médica, estas empresas ofrecen aumentos de pecho por 3.000 euros, un precio que se consigue “gracias a implantes más baratos y personal menos experto”. “Unos buenos implantes mamarios cuestan alrededor de 1.500 euros, y estas empresas ofrecen todo el servicio por 3.000 euros. De algún sitio tienen que recortar para sacar beneficio, aunque eso signifique un trabajo de menor calidad y más riesgo para las personas intervenidas”.

“Existe una vertiente de clínicas de estética destinadas a una clientela de cierto nivel adquisitivo, que no han bajado sus tarifas ni su caché después de la crisis” asegura la cirujana, en contraposición a las empresas lowcost.

Sobre el futuro, Sánchez Crespo tiene claro que la Medicina Estética y la Cirugía se solapan cada vez más debido a la evolución de los tratamientos no invasivos. La médica subraya que cada vez hay más técnicas, personal más especializado y entrenado. “Estos métodos no necesitan recuperación, por lo que la gente no tiene que pedirse la baja y puede continuar con su vida tras salir de la clínica”, indica la experta.

Olaya Sánchez Crespo se ríe cuando se le pregunta sobre la leyenda negra que en ocasiones envuelve a la Cirugía Estética. “He oído de todo”, dice. “Hay historias para todos los gustos, como chicas que dicen que los implantes mamarios pueden estallar en un avión debido a la presión del vuelo. En internet se puede encontrar mucha información falsa sobre esta especialidad, pero son historias que se repiten mucho y crea confusión entre la gente, por eso, los profesionales debemos primero hablar con los interesados y aclarar todas estas dudas y miedos”.