Para lograr una correcta cobertura del pulgar pueden emplearse diferentes tipos de colgajos locales. Un estudio publicado por Scielo ha analizado la experiencia en el uso de colgajos locales para la cobertura del pulgar, cuya reconstrucción tiene que ser estable y funcional dado que asume el 40-50% de la funcionalidad de la mano, según detalla la investigación.

Especialistas en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital Universitario y del Hospital Recoletas de Burgos han evaluado las opciones que ofrece la microcirugía y el manejo de los diferentes tipos de colgajos locales para realizar la cobertura del pulgar. Tal y como destacan, estos pueden aportar soluciones adecuadas a problemas complejos de reconstrucción.

En este sentido, los autores del estudio especifican el tipo de colgajo local más adecuado en función de los defectos a tratar. Mediante una revisión retrospectiva y descriptiva de 56 casos de pérdidas de sustancia del pulgar con exposición ósea, tendinosa o ambas, los investigadores presentan los colgajos locales más adecuados para cada tipo de reconstrucción.

El 95% de los pacientes presentaban defectos en subunidad distal del pulgar que comprometían el pulpejo y la placa ungueal. El 5% restante de los pacientes tenían una subunidad dorsal proximal exclusivamente, indica el estudio.

Para llevar a cabo la cobertura del pulgar, los especialistas contabilizaron 17 colgajos basados en arteria dorso-cubital tipo Brunelli modificado, 3 Brunelli clásicos, 12 colgajos basados en primera arteria intermetacarpiana dorsal tipo Foucher, 9 Elliot, 4 Elliot asociados a colgajo eponiquial, 6 colgajos heterodigitales de Littler , 3 basados en arteria dorso-radial tipo Moschella y 2 colgajos heterodigitales tipo Buchler.

Tras su análisis, los cirujanos plásticos concluyen que para la reconstrucción de la cobertura del pulgar que presenta defectos volares es recomendable el colgajo de avance volar o los heterodigitales, debido, principalmente a sus características mecánicas y la posibilidad de neurotización.

En el caso de que el pulgar presentara defectos de predominio dorsal, los autores recomiendan los colgajos dorso-cubitales o dorso-radiales o el colgajo de primera arteria intermetacarpiana dorsal en defectos mayores. Pese a que estos colgajos no aportan apenas sensibilidad, presentan características similares a la piel dorsal en cuanto a grosor y elasticidad.