Esta academia sostiene que los hombres han entrado en un mundo estético en el que se buscan retoques naturales con el objetivo de tener un mejor aspecto. Los cirujanos estéticos y plásticos se están haciendo eco de esta creciente demanda desde que se dieron cuenta del éxito del bótox y los peelings químicos en EE. UU.

También señalan la importancia de someterse a rejuvenecimientos faciales asegurándose de que las clínicas, los profesionales y los materiales involucrados sean del todo seguros. Aunque estos tratamientos no sean invasivos, requieren de un personal cualificado y unos procedimientos cosméticos bien seleccionados.

Para lograr los resultados esperados, la academia recuerda la importancia de buscar a un profesional médico especializado en anatomía facial que, además, esté al día de las tendencias más actuales de la industria.

El envejecimiento facial depende mucho de cada persona y de los factores externos a los que se someta: tabaquismo, exposición al sol o hábitos de vida saludable, entre otros muchos. Los factores genéticos determinarán si una persona tendrá más arrugas que otra, manchas o una piel laxa.

Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica Española, los principales signos del envejecimiento que hace que un paciente visite al cirujano plástico o estético son las bolsas en los ojos, la papada y los surcos en los labios. El área de los ojos es la zona que más se corrige porque con la edad se cae y da al rostro un aspecto de cansancio.