El colgajo posterior de perforación de la arteria intercostal para la reconstrucción posterior del tronco tiene una base vascular fiable.

El colgajo posterior de perforación de la arteria intercostal para la reconstrucción posterior del tronco tiene una base vascular fiable. Así lo demuestra un estudio de investigadores del Kepler Universitätsklinikum (Austria). Los resultados se han publicado en JPRAS, la revista oficial de la British Association of Plastic, Reconstructive and Aesthetic Surgeons (BAPRAS), especializada cirugía reconstructiva.

Según explican los autores, los colgajos pediculados perforadores se han usado de manera progresiva para la reconstrucción del tronco anterior. Sin embargo, la evidencia es escasa en el caso de la reconstrucción del tronco posterior. El trabajo buscaba evaluar la base vascular de los colgajos perforadores establecidos en las arterias intercostales posteriores y destacar la versatilidad clínica de estos colgajos.

Se estudiaron un total de 100 perforadores usando ultrasonidos de alta resolución. Solo el 16% fueron identificados como perforadores principales. El diámetro medio fue de 0,7 ± 0,24 mm, con una longitud media hasta la arborización de 0,8 ± 0,8 cm. En una decena de pacientes, se usó un colgajo de perforadores de la arteria intercostal posterior para reconstruir un defecto de la espalda; el seguimiento medio de este grupo fue de 2,9 años. En 3 casos, se observó una complicación.

De acuerdo con los autores, los resultados confirman la fiabilidad de la base vascular del colgajo perforador de la arteria intercostal posterior para la reconstrucción posterior del tronco. “El sitio donante puede cerrarse primariamente en la mayoría de los casos, lo que resulta en una morbilidad favorable al donante”, concluyen los investigadores.