Los defectos bimaleolares tienen una estructura tridimensional e irregular que dificulta su cobertura con un solo colgajo. Investigadores del Hospital General Universitario de Alicante han reunido en un artículo 3 casos clínicos donde se describe la cobertura de grandes defectos bimaleolares utilizando colgajos quiméricos intrínsecos en doble isla. Se ha publicado en la revista Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana.

Según explican los autores, las fracturas de tobillo son las que con más frecuencia atienden en urgencias los cirujanos ortopédicos. El riesgo de infección y dehiscencia de la herida quirúrgica puede dar lugar a complejos defectos bimaleolares que necesitan de un abordaje ortoplástico. La estructura de la zona dificulta la cobertura de las lesiones, en las que a menudo es necesario usar más de un colgajo.

El trabajo recoge 3 casos clínicos, uno de ellos el de un varón de 38 años trasladado desde otro hospital para la cobertura de defectos bimaleolares en el tobillo y pie derechos provocados por un accidente de tráfico. El traumatismo le causó una fractura-luxación de Chopart con pérdida de sustancia en cara interna del pie, región bimaleolar y talón de 3 semanas de evolución.

Necrosis

Al ingreso presentaba un defecto maleolar interno de 14 x 14 cm, centrado sobre todo en el calcáneo, con abundante tejido de granulación que se desprendía con facilidad con una pinza de disección; también presentaba un defecto maleolar externo de unos 9 x 4 cm en forma de placa necrótica. En ambos casos se apreciaba exposición ósea en el fondo. Se asocia necrosis del aparato extensor de dicho pie.

En el centro de donde venía se había realizado ya la reducción quirúrgica de la fractura-luxación con 3 agujas Kischner por la cara dorsal del pie. El tratamiento se inició con curas diarias y desbridamiento secuencial, toma de cultivos de la herida y antibiótico intravenoso por presencia de Estafilococo aureus meticillin resistente, Candida parapsilosis y Pseudomona aeruginosa.

A los 12 días se realizó la cobertura de los defectos bimaleolares con colgajo quimérico compuesto por una paleta de colgajo TDAP fasciocutaneo con dimensiones de 10 x 6 cm, y 4 cm de longitud de la perforante, más una paleta muscular de dorsal ancho izquierdo con dimensiones de 20 x 18 cm, en 2 islas individuales, con la arteria toracodorsal como pedículo vascular común. A las 24 horas se detectó sufrimiento de la isla cutánea debido a congestión venosa que obligó a revisar el colgajo.

Se encontró una trombosis del sistema venoso tibial posterior y se realizó una nueva sutura venosa término-terminal entre la vena toracodorsal y la vena safena magna; la evolución del colgajo a partir de entonces fue satisfactoria. Tras 8 años de seguimiento, el paciente deambula sin ayuda, aunque refiere molestias en la zona calcánea cuando camina durante mucho tiempo y usa calzado de un número mayor.