La doctora Heng explica en el estudio que el gel con el que se forma la solución permite que la curcumina penetre la piel, lo que reduce la inflamación e inhibe la cinasa fosforilasa. El tratamiento acelera la curación, reduce la severidad de la herida y el dolor que produce la misma. El equipo de investigadores ilustra el estudio con 3 casos de pacientes con quemaduras. En la descripción de los casos indican cómo la introducción de este gel en el tratamiento de recuperación ha jugado un papel relevante.

La curcumina es extraída de la cúrcuma, una especia muy común. Según describe el estudio, la cúrcuma ha sido utilizada durante cientos de años en muchos países del este como ingrediente gastronómico, al igual que cómo elemento para cosméticos y fines terapéuticos. Los expertos señalan que el mundo de la medicina se ha fijado en los beneficios de esta especia desde hace unos pocos años.

El equipo de la doctora Heng decidió investigar las posibles aplicaciones de la curcumina en quemaduras, ya que ofrecía cierto beneficio a los pacientes que la ingerían. La médica explica que, cuando la curcumina se toma de forma oral, esta es apenas absorbida por el cuerpo, lo que reducía sus beneficios terapéuticos. “Todo lo contrario que pasa cuando la aplicamos sobre las heridas acompañada del gel”.