“Actualmente, cada vez más pacientes con cáncer de mama en estadio temprano escogen realizarse una mastectomía”, explica Jennifer S. Gass, autora del estudio que publica The Annals of Surgical Oncology. Sin embargo, ningún estudio se ha preocupado de analizar cómo afecta esta intervención a la sensualidad y la función sexual de los senos, definida como el papel de la mama durante los momentos de intimidad.

Para explorar estas posibles consecuencias de la mastectomía a largo plazo, el equipo de investigación encuestó a varios grupos de mujeres sometidas a tumorectomías, mastestomías o mastectomías con reconstrucción. Las preguntas abordaron temas como:

  1. Comodidad con la pareja al mostrar el pecho desnudo.
  2. Nivel de satisfacción con la apariencia de la mama intervenida.
  3. Importancia de los senos durante la intimidad o el acto sexual, antes y después de la cirugía.

“La hipótesis era que, tanto la función sexual general de la mama, como su sensualidad específica, eran aspectos importantes para las mujeres operadas de cáncer de mama”, resume Gass. Tras analizar las respuestas, la experta comprobó que, “efectivamente, las supervivientes informaron de una sensualidad mamaria disminuida en comparación con su experiencia prequirúrgica”.

Aunque las respuestas fueron similares independientemente de la modalidad de la intervención, la lumpectomía garantizaba los mejores resultados estéticos. En este contexto, muchas mujeres con cáncer de mama en etapas muy tempranas “se curan, pero viven con consecuencias quirúrgicas permanentes”, advierte la jefa del servicio de cirugía.

“No hay duda de que la supervivencia global es nuestra prioridad número uno”, afirma Gass, pero “garantizar una buena calidad de vida para las sobrevivientes de cáncer de mama también es vital y, para ello, más allá de la supervivencia general, los cirujanos deben incluir en su asesoramiento la perspectiva la sexualidad”, concluye.