La edad, la obesidad y el tabaquismo son los principales factores de riesgo para complicaciones en abdominoplastia. Es una de las conclusiones de un estudio de investigadores del Hôpital Saint-Louis de París (Francia) que analiza más de 1.000 casos de abdominoplastia realizadas a lo largo de unos 25 años. Los resultados se han publicado en la revista Plastic and Reconstructive Surgery.

Los científicos realizaron un estudio retrospectivo que incluía a 1.128 pacientes sometidos a abdominoplastia entre enero de 1990 y junio de 2014. Tras analizar las principales complicaciones postoperatorias, se determinó que ser obeso, fumar o tener más de 40 años eran los principales factores de riesgo para dichas complicaciones, cuya tasa variaba de manera significativa según la técnica usada.

En ese sentido, la liposucción no generó complicaciones, mientras que la abdominoplastia en T invertida tuvo una tasa considerable de necrosis. En general, la tasa de hematomas fue de 5,7%, la de infecciones de un 4,5%, la de necrosis cutánea de un 2,7%, la de seromas un 2,7, la de desuniones de un 1,3 y la trombosis venosa profunda de un 0,2%.

De acuerdo con los investigadores, los datos permiten afirmar que en la actualidad la abdominoplastia es una técnica fiable para reparar el abdomen y restaurar la calidad de vida de los pacientes, aunque “se necesita un grado de prudencia” a la hora de llevar a cabo la abdominoplastia en las personas que reúnan alguno de los factores de riesgo citados.

Respecto a otros factores, el estudio apunta que la cirugía abdominal previa no pareció tener un impacto particular en los casos analizados, que revelaron bajas tasas de seromas en los casos en los que se utilizaron drenajes de Delbet; de hecho, los autores recomiendan su uso para la cicatrización controlada de heridas y el manejo exitosos de seromas tras la abdominoplastia.  

“A menudo se requiere una segunda intervención quirúrgica para que el resultado final sea estéticamente satisfactorio. Un estudio detallado de las reintervenciones quirúrgicas podría conducir a una mejora de la técnica inicial para un mejor resultado en un solo procedimiento”, concluyen los investigadores.