La autora es la traductora española Beatriz Bernabé, quien pretendía hacer una investigación sobre el uso de anglicismos en el campo médico. Cuando comenzó su investigación, se percató de que la Cirugía Reparadora es, con diferencia, la especialidad que más palabras extranjeras utiliza. Bernabé cataloga los anglicismos utilizados en esta rama como innecesarios y necesarios.

La experta subraya que los anglicismos innecesarios son aquellos que pueden sustituirse por su traducción literal en español. Un ejemplo de esto sería peeling (exfoliación), antiaging (antienvejecimiento o antiedad), bleeding (exudado) o flash eléctrico (fogonazo eléctrico) entre otros. Por otro lado, la traductora indica que son anglicismos necesarios los que no se pueden traducir al español.

Entre los anglicismos necesarios, Bernabé destaca flash over, grounding o microclamps. Actualmente no existe ninguna traducción para estos términos, aunque la autora señala que hay académicos que pretenden encontrar traducciones, como el término jowls, asociado a “papada” o “descolgamiento facial o mandibular”. La experta señala que ninguna de estas opciones parece recoger el significado del término inglés con precisión.

Entre estos dos grupos la autora sitúa un tercero que abarcaría aquellos términos para los que podríamos plantear un equivalente en español, pero que raramente se usa y que, por tanto, podría dar lugar a malentendidos, errores de comprensión y problemas de comunicación. Tal es el caso de sistema de “enfriamiento de punta fría” en lugar de chilltip, “colgajo en vela desplegada” en vez de flipflap o “alargador” en lugar de distractor.