El estudio asegura que la utilización de esta técnica puede tenerse en consideración cuando, ante un defecto de relleno con tejido superficiales de cobertura disponibles y de adecuada calidad y cantidad, se precisa una maniobra sencilla y fiable o, cuando por comorbilidades del paciente, no se puede afrontar una cirugía reconstructiva de mayor envergadura. Los investigadores señalan que lo interesante es el uso que se le da al expansor.

Según señala la investigación en el caso expuesto, el expansor no se ha empleado con el fin de aumentar la superficie de tejido suprayacente, sino para ocupar la cavidad resultante tras una exéresis amplia. El estudio señala que el tratamiento convencional del sarcoma de tejidos blandos comprende la resección del compartimento implicado, con o sin quimio-radioterapia perioperatoria, por lo que la cirugía es un abordaje aceptable.

En el caso expuesto no se podía llevar a cabo una intervención convencional debido a peculiaridades del paciente. Tras el debido análisis de la situación, el equipo médico se decidió por mantener el expansor in situ y vigilar la ausencia de complicaciones como la deflación, extrusión o desplazamiento y mantener una monitorización de la evolución del mismo mediante una exploración clínica en consultas externas y con pruebas de imagen.

Esta intervención necesitaba material de relleno que actuara a modo de espaciador. Los investigadores aplicaron una osteosíntesis de columna dorsolumbar para fijar la posición funcional. La resección en la musculatura erectora del tronco llevaba aparejada la aparición a medio o largo plazo de una escoliosis. Para evitarla fue necesaria la artrodesis de la columna vertebral. El paciente precisó el empleo de órtesis lumbares en el postoperatorio.